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Forum about the french novel l'Etage Interdit by Caroline SAUVAGEOT.
 
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 L'Etage Interdit 4 "Anaïs Paris" / Español

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PostSubject: L'Etage Interdit 4 "Anaïs Paris" / Español   Tue Jul 13, 2010 8:54 am

Anaïs Parïs
 4 


Domingo, 10 de diciembre del 2007.
7:45 pm

Anaïs colgó el teléfono y de un brinco bajo de la cama. Fue al primer piso, donde a Anita Paris tenía su tienda. Su madre deposito los panques sobre el mostrador y le ofreció algunos a Aliz y Hellström.

- Han llegado! – grito sacando cajas de Tupperware de un estante en la pared.
- Los panques están listos – Anita sonrió volteando a ver a su hija. Ella sabía que los pequeños panques eran la única cosa que aun la retenía en su casa. Ella siempre tomaba algunos panques para sus amigos, a donde quiera que fueran. Y si ella no hubiera tenido que empacarlos en cajas, ella hubiera corrido directamente al carro, dirección: la capital!

Anita miro a su hija casi con admiración. Ella estaba tan calmada y tomo con precaución cada panque para llenar la caja, y luego otro y así sucesivamente. Ella nunca había tenido esa paciencia con ella misma y ese autocontrol. Ella vio esta actitud en la filosofía zen de las artes marciales que su padre le había enseñado. Rob Paris nunca había estado presente en la vida diaria de su hija, pero si estuvo presente en cada movimiento que ella hizo. Y eso la tranquilizaba. A ella le habían dicho tantas veces que el tipo de vida que ella llevaba iba en contra de todos los principios y la educación de una pequeña niña…

Anita era solo una adolescente cuando tuvo a Anaïs. Ella apenas empezaba a descubrir la vida. Ella había especialmente descubierto el amor durante un trabajo de verano en el Centro Cultural de Estocolmo. En Francia ella vivía con sus tíos irlandeses, en su gran casa de Milly La Forêt. Ellos vivían de su talento de sanadores, vendían remedios de plantas y comercializaban con algunos consejos para el corazón, lo que les costo su reputación de brujos. Entonces, la pequeña Analynn observaba desde la parte de arriba de las escaleras las mujeres casadas, infieles o engañadas, que venían a ver a sus tíos para pedirles remedios como si sus vidas dependiera de ello. Todas estaban desesperadas y terriblemente infelices. Ella se había jurado a si misma que jamás viviría como esas mujeres… Ella jamás se casaría, seria una ama de casa y viviría una vida aburrida como el infierno!!
Ella había encontrado la felicidad en Suecia. Conociendo a la banda glam de rock and roll Danger, que había dado un concierto en Sergels Torg, la explanada que esta enfrente del Centro Cultural de Estocolmo. Anna se hizo amiga inmediatamente del guitarrista, Rob Paris, y había descubierto su gran amor en sus brazos. Pero era un amor del cual ninguno de los dos querían estar encarcelados con el. Ambos amaban demasiado su libertad. Ningún tipo de fidelidad estaba impuesta entre ellos, su relación estaba construida con otras bases. Cada uno de ellos había hecho siempre su vida, sus sueños, su carrera. Aun cuando Anna tuvo a Anaïs, aun cuando Danger se hizo mundialmente famoso y aun cuando ella se convirtió en una famosa escritora bajo el nombre de Anita Paris, ella nunca había considerado dejar su pequeño pueblo para vivir con su “marido”. Además, ellos decían que eran marido y mujer pero no estaban casados en realidad.

La pequeña Anaïs había crecido en este universo artístico, musical y animado. Ella había viajado con su mama, había ido en tour con su padre, aprendido sobre plantas y otros secretos, a cocinar, a coser, a leer… Tristemente, ella había sido hecha a un lado igual como le había pasado a su madre por los otros. Si no era a causa de los rumores sobre su familia, era a causa de la reputación de su padre que juzgaban como una chatarra, un alcohólico o gay, o a causa de que ella misma no era una niña pequeña común. Ella muy seguido iba a la escuela con ropa que ella misma cosía o decoraba y que le costaba el sobrenombre de Anaïs Bizarre.

Afortunadamente, la pequeña Anaïs estaba muy lejos de sufrir por ser objeto de todas esas miradas y todas las críticas. A muy temprana edad su mama le explico que las personas siempre miraban a alguien que era diferente de ellos. No era una cosa mala, era más bien algo considerado normal. Sus jóvenes amigos no estaban acostumbrados a ver ropa como la de ella. Como su vestido negro al cual le había cosido algunas figuras de fresas. Ellos reían porque las fresas estaban mal cortadas y no eran del mismo tamaño. Pero ella no tenia porque molestarse con ellos, esos niños indudablemente no tenía plantas de fresas en sus jardines. Ellos no podían saber que en los jardines, las fresas no crecen con formas perfectas como en los libros de colorear, ni tampoco perfectamente rojas ni del mismo tamaño. No era tan serio si ellos la criticaban a ella. Además, no a todos les gustan las mismas cosas. Sabores, colores, música…Todo seria muy aburrido si a todos les gustara el mismo color o si solo hubiera un solo tipo de música. Anaïs había así aprendido que a cada uno le gustaban diferentes cosas. Y si a los otros niños no les gustaban las fresas, a ella no le gustaban ellos tampoco. Si a ellos no les gustaba su vestido, ella encontraba que ella estaba súper bonita con el. Le recordaba sobre “Strawberry Field”, una canción de los Beatles que su papa canto cuando fue a Suecia. Ella siempre había tenido mucha diversión ahí!
Y precisamente, sobre este tema, Anita le había explicado que muchos niños no eran felices como lo era ella. Ellas dos tenían mucha diversión: ellas cocinaban, cosían, tocaban guitarra o el piano, cantaban, leían historias… Con el libro en la mano, de pie en las Viejas camas del ático, ellas escenificaban la Isla del Tesoro o Alicia en el País de las Maravillas. Con una boa y lentes de sol de colores, ellas jugaban a ser estrellas de rock and roll e imaginaban que hacían un concierto enfrente de muchas mas personas de las que su padre tenía. O, vestidas con vestidos de noche, con maquillaje y el cabello arreglados, ellas daban las gracias a su publicó imaginario por el maravilloso premio que acababan de ganar. Sus vidas estaban hechas de mucha fantasía. Y también viajaban, conocían personas, visitaban ciudades. Quizá Anaïs no veía a su papa muy seguido, pero cuando se encontraban, era realmente impresionante y tenían diversión toda la noche!
Si ella había pasado tan buenos momentos con sus padres, era solo porque ambos vivían de sus pasiones. Para otros niños, era un poquito diferente. La mayoría de los padres tenia un empleo por el cual vivir y pagar sus factures, ellos no eran realmente felices. A veces ellos habían tenido que dejar sus sueños y ahora ellos no se sienten bien en sus vidas, se lamentan. Anita claramente le dijo a su hija que ella siempre había hecho lo que había querido hacer con su vida. Era muy importante para ella enseñar a Anaïs sobre eso. Y ella dijo por supuesto, que jamás podría hacer algo que a ella no le gustara. Pero ella podría hacer cosas importantes, de esta forma, después, cuando ella estuviera muerta, la gente tendría mucho que decir sobre ella.

Ese tipo de palabras era sorprendente escucharlos salir de la boca de una pequeña niña pero Anita sabia exactamente porque ella había dicho eso. Desde que ningún niño había querido jugar con ella en el pueblo, Anaïs caminaba sola con sus gatos negros y un día sus pasos la guiaron hacia el cementerio. Fue ahí donde encontró algo de compañía cuando ella conoció a Emma, una vieja mujer que había vivido la guerra, la resistencia y había perdido hermanos y hermanas que habían peleado por el país. Ella no tenía familia ya y estaba débil ahora. La pequeña Anaïs le ayudaba a cargar las pesadas cubetas de agua y salpicaba ella misma a veces las flores que decoraban las tumbas, mientras la vieja Emma le contaba las aventuras de su vida. Para Anaïs, el cementerio no era un lugar de color verde claro. Era el lugar donde las personas que amamos descansan. Ella ayudo a algunas viejas señoras y escuchaba sus historias como si estuviera leyendo un libro de cuentos. Una vez, con una de ellas, pasaron frente a la tumba de un adolescente que se había suicidado. El tenia dieciséis años y por lo que su vieja amiga sabia, el nunca se había sentido bien sobre el mismo. No había nada mas que decir sobre el. El no había tenido ningún principio en su vida. Solo sus padres venían a dejarle flores el día de su cumpleaños y en el día de todos los santos. Era al contrario con las tumbas de los hermanos y el marido de Emma, donde los vecinos y los viejos combatientes venían a visitar, y le contaban a Anaïs las aventuras de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. El joven chico descansaba ahí, solo, nadie lo recordaba y el no había hecho nada de su vida. Excepto morir. Anaïs encontraba que era muy triste que nadie tuviera nada que decir sobre el. Es por lo cual ella decidió que haría grandes cosas en su vida, de esta forma, después de su muerte, las personas podrían ser capaces de ir a dejarle flores en su tumba y sentarse un momento a hablar sobre ella, sobre la maravillosa mujer que había sido y sobre las cosas que ella había logrado.

Hoy, ella no tenía dieciocho pero mirándola bien, nadie podría haber visto a esta maravillosa mujer que había soñado con crecer. Todas las críticas y los tiempos difíciles que había vivido no la habían derrumbado. Por el contrario, ellos hicieron de ella una joven mujer fuerte que había construido su futuro. Ella era una mangaka ahora y había hecho varias ilustraciones para las revistas o marcas.

Anita habría deseado para su hija una vida más fácil. Pero ella entendía demasiado bien que Anaïs se sentía perdidamente enamorada de un cantante. Ella siempre había amado a los músicos solamente. Ella solo se sentía bien con artistas, en el furor de los conciertos de rock and roll. Ella solo se sentía segura en el calor del backstage o en la frescura de una suite de un hotel de tres estrellas. La banda de su novio era su familia. Y ella era feliz con Japan Road como Anita lo era con Danger. Era su propio y pequeño mundo. Completamente diferente de donde vivía la mayoría de la gente. Algunos admiraban sus vidas, porque estaban hechas de un sueño. Otros habían dejado de soñar por un largo tiempo. Amargados y llenos de remordimientos, ellos odiaban esas vidas que sabían que jamás las podrían vivir.


- Los, gehen wir! [Bien, vámonos] – Anaïs exclamo de repente en alemán- Mama, hej, vi ses snar! [Adiós, te veré pronto] -continuo en suizo, abrazando a Anita
- Diviértete amor – contestó Anita, tomando un beso de sus labios. Ellas estaban siempre separadas, pero su relación siempre se mantenía funcional.

Helström se fue a prender el carro. Anteriormente, era el guardaespaldas de Anita cuando ella fue a Suecia. Ahora el se hacia cargo de Anaïs. Rob y Anita sabían que su hija estaba segura con el. Su vida no estaba en peligro realmente pero ahí había siempre fans alrededor de Danger o de Japan Road y fotógrafos.
Aliz se fijo que las reservaciones de hotel que habían impreso estuvieran en su bolso. Unos años antes, ella era parte de la administración de Danger en Alemania. Y por dos años, desde que Anaïs había publicado sus mangas y otros dibujos, ella se había convertido en su administradora y su contacto con la prensa. A veces ella simplemente era su promi-sitter [niñera de celebridad], así era como Anaïs disfrutaba de llamarle. Era una palabra alemana que ella había más o menos inventado, que solo podía aplicar a personas que habían trabajado para celebridades. Famosos artistas que no podían hacer algunas compras en el supermercado de la esquina o para comprar un poco de pan en una panadería. Entonces ellos tenían este tipo de personal. Y en el tour, ellos siempre necesitaban una especie de nana, especialmente los artistas que difícilmente dejaban a sus adolescentes.
Anita los acompaño hasta la puerta y miro a su hija alejándose, con una sonrisa en los labios. Ella nunca estaba triste de verla irse, sabia que ella iba a estar con su novio y muy feliz este fin de semana.

Anaïs entro rápidamente en el carro y dejo su gran bolso negro Chanel en el asiento de un lado de ella.

- Prende la calefacción – le pidió a Hellström, frotándose las manos.
- Esta encendida, se ira distribuyendo mientras nos movemos.
- Enserio, deberías usar un abrigo! – Aliz le dijo.
- Estas loca!? Para que iba a usar un vestido, si tengo que esconderlo bajo un abrigo??

Aliz movió los ojos mirando al cielo y moviendo la cabeza, mientras Anaïs se instalaba cómodamente en el asiento de cuero del Mercedes con un libro. En ese momento, ella estaba leyendo las obras de William Tennessee, en ingles. Ella estaba en el volumen 7: In The Bar of a Tokyo Hotel [en el bar de un hotel en Tokio]. Así como el titulo lo indicaba, la primer obra tomaba lugar en el bar de un hotel en Tokio. En Japón. A ella le gustaba ese país. Y su cultura… Ella arreglo las letras de la portada. Tokio. Japón. Japan [Japón en ingles]. Japan Road. Liam! Ella sonrió a si misma a causa de esa asociación de ideas. Ella toco su vestido. De hecho, era un largo suéter de lana a rayas negras y blancas. La última raya negra era más grande. El suéter llegaba al semi-muslo y lo usaba como vestido. Con sus botas altas de Dolce & Gabanna.
Este suéter era un regalo de Liam por su cumpleaños. Y no solo le había ofrecido eso a ella, lo había tejido el mismo! El había pasado las largas horas en el tour bus y sus solitarias noches en el hotel tejiendo sin parar durante el Tour Europeo Freiheit 189. Ella adoraba literalmente este largo suéter. Y adoraba que el siempre sabia la cosa perfecta que ofrecerle. No le habría gustado mas un rio de diamantes y dios sabia que el podía pagar por ello! Algo que el había hecho por si mismo, que le había tomado mucho tiempo, significaba muchísimo mas. Algo muy simple en si. Pero ella imaginaba sus bien cuidados dedos pasando sobre la lana y haciendo deslizar la ajuga para ensamblar las líneas negras. Y los delicados gestos para cambiar la lana y hacer las líneas blancas. Su tejido de punto era muy regular. Tuvo que esforzarse para hacerlo. Como se había esforzado para hacerlo todo. El siempre había querido que todo fuera perfecto. Ella apretó el libro contra ella, como si estuviera sosteniendo a Liam, pensando que era el mejor novio del mundo. Aunque hay momentos difíciles que a veces tienen que ser vividos, el lo valía todo. Y después de todo lo que ellos habían vivido, le parecía a ella que podrían enfrentar cualquier cosa ahora. En este momento, ella sentía como si estuviera hablando como la vieja Emma! Pero ella había vivido tantas cosas que se sentía vieja. Como sea, mas vieja que las otras chicas de su edad.

Ella tenía solo once años cuando había tenido que mudarse a vivir unos años a Alemania, cerca de Magdeburgo. Su madre producía y organizaba junto con dos amigos rockeros una producción musical echa sobre los trabajos de Jim Morrison. Juntos ellos le habían puesto música a algunos de sus poemas. El show seria puesto en escena todo el año en el Festung Mark, una Fortaleza medieval donde los eventos culturales más importantes en la ciudad son mostrados. Anita había contratado a Susane Kaulblitz para pintar las decoraciones, y Anaïs se había llevado bien inmediatamente con sus hijos. Los gemelos eran apenas un poco más grandes que ella. Liam y Théo. Ella fue a la escuela con ellos, en la ciudad cercana y se había dado cuenta rápidamente de que ellos eran diferentes. Ellos eran criticados en el colegio así como ella lo fue en Francia. Pero ellos eran dos. Cuando ellos regresaban de la escuela, ellos no estaban solos como ella, buscando alguna compañía con la vieja anciana en el cementerio. Ellos permanecían juntos, comían un poco de algo, rápidamente hacían sus tareas y corrían hacia sus cuartos a hacer música.
Los gemelos eran mucho como ella. Ellos solo vivían por su música pero aparte de eso, también les gustaba dibujar y a Liam le gustaba coser, como a ella. A el le gustaba hacer cosas de niñas como a ella. Como leer la revista Cosmopolitan o Vogue para mirar las nuevas colecciones de ropa. El encontró la ropa para chicas mucho mas linda que aquella para hombres. Aun en los shows de moda. Entonces a veces, decoraba el mismo su ropa para hacerla mas bonita.
Como sus madres trabajaban juntas, Anaïs volvía de la escuela a casa de los Kaulblitz. Y gradualmente, una verdadera amistad se creo entre los tres niños. Los gemelos habían formado su propia banda y dado pequeños conciertos en los clubs de su vecindario, bajo el nombre de “Black Questionmark”. Anaïs iba y los aclamaba como ella aclamaba a su padre que tocaba enfrente de miles de personas. Eso no hacia ninguna diferencia para ella que sus amigos tocaran enfrente de diez o veinte personas. Sin embargo, para ella, ellos eran estrellas de rock and roll. Especialmente desde el momento cuando ellos formaron una verdadera banda con Gunther y Gregor. Théo dejo su patineta bajo su cama y el patinete de Liam fue abandonado en el sótano. Los gemelos no iban más al parque de patinaje. Ellos pasaban su tiempo ensayando en la cochera que ellos rentaban en Magdeburgo.
A veces los chicos invitaban a sus novias y Anaïs estaba encantada de tener compañía. Pero las chicas se aburrían rápidamente. Ellas podían no escuchar y apreciar la música. Ellas podían no leer un libro o tomar una hoja y dibujar. No, ellas necesariamente tenían que hablar sobre la canción que Liam estaba cantando hasta que hacían demasiado ruido que el tenia que pedirles que se callaran. Entonces, la mayoría de las veces se iban. Y no regresaban. Anaïs las odiaba por la pena que le hacían pasar a sus amigos. Entonces ella iba con ellos, los abrazaba y les daba besos. Y les decía que esas chicas no valían que ellos derramaran ni una sola lagrima por ellas. Como fuera, si a ellas no les gustaba la música, no podrían gustarles ellos. La música tenia que gustarles primero.
Esta frase les había parecido brillante a los cuatro chicos que mas o menos dejaron de tener cuidado por las chicas. Ellas entraban y salían de sus vidas, pero ellos tenían a Anaïs. Ella era la única que siempre se quedaba con ellos. Y le gustaba su música. Por encima de todo! A veces ella reemplazaba a Théo y tocaba la guitarra para Liam o reemplazaba a Liam y cantaba para Théo. Los tres se complementaban. Ella había llegado en primavera y unos meses después ella pertenecía a su vida como si siempre hubiera estado ahí. Mas y mas seguido pasaba que se quedaba a dormir en casa de los Kaulblitz porque el servicio del autobús escolar se detenía justo enfrente de la casa de ellos. Era mucho mas practico para Anita. Las noches cuando ella trabajaba hasta muy tarde, ella no tenia que levantarse temprano para llevar a su hija a tomar el autobús. Cuando ella llamaba a Anaïs para decirle que podía dormir en la casa de los Kaulblitz, era una locura! Ellos miraban los DVD’s de Nena y David Bowie que pertenecían a Liam, Théo tomaba su guitarra, Anaïs tocaba el sintetizador y Liam cantaba. Ellos tocaban juntos hasta muy noche. Y nadie les decía que se detuvieran porque había escuela al día siguiente. Como Anita, Susane pensaba que era mejor que sus hijos aprendieran los límites por ellos mismos. Ellos estarían mu cansados al día siguiente pero ella todo lo que hacia era prepararles un pequeño bocadillo por si ellos no tenían tiempo para desayunar. Y ella les decía que cuando se hartaran de estar cansados podrían dormir más temprano. Si ellos dormían en clase y perdían el año escolar, no era tan serio. Ellos harían otro año, Después de todo, no era ella la que tendría que hacer un año más en el colegio. Hacer que un año más de escuela fuera necesario los horrorizaba hasta el punto más alto.
Pero para Anaïs y los gemelos, era un infierno que acortaba sus tardes. Fue una ves después de ver a Ziggy Stardust que Liam decidió que su grupo podría ser llamado “Spiders From Mag”. El ya había escogido antes el nombre de Black Questionmark que se refería a « Fragenzeichen », una canción de Nena, quien fue su primer ídolo. El la había visto en un concierto algunos años antes y había encontrado que ella era maravillosa. Toda esa gente cantando con ella sus canciones. Entonces, el se dijo a si mismo que eso era lo que le encantaría hacer. Estar en el escenario, cantando, bailando, y tomando a la audiencia en el curso, con el… en « Fragenzeichen », Nena se cuestionaba a si misma sobre su futuro, sobre el tiempo que pasaba tan rápido y sobre el hecho de ella sola sabia que era lo mejor para ella. Liam pensaba igual. Y esta noche, para su segunda banda, el tenia una idea mientras miraba a su Segundo ídolo. El había escogido el nombre en referencia a la banda de David Bowie, Spiders From Mars. Y había cambiado el Mars por Mag, para hacer la palabra Magdeburgo mas corta. Los otros no estuvieron especialmente de acuerdo y encontraron que no era tan bueno, pero por insistencia y entusiasmo de Liam y Anaïs, ellos lo pensaron de nuevo. Ellos vieron que algo ocurría entre Liam y Anaïs.
Cuando ella se quedaba con los gemelos, ella dormía con Liam. Y antes de dormir, el ritual era leer. Leer nunca había sido algo que a Théo le gustara. Muy seguido esas tardes, el iba a la ciudad sabiendo que su hermano no estaba solo. Y si el se quedaba en casa, se iba en cuanto abrían el libro y los dejaba leer. Era su propio momento y Liam adoraba todas las fantásticas historias que Anaïs le leía. Novelas de Laurell K. Hamilton sobre Anita Blake, los cazadores de vampiros o esos de Anne Rice, sobre brujas y vampiros. Muy seguido Anaïs leía capítulos sin el y en la tarde le hacia un resumen sobre lo que había ocurrido, como si le contara lo que había pasado en un episodio de algún programa de televisión. El no había leído Entrevista con el Vampiro con ella, porque el había visto la película, era suficiente para el, pero el había leído Lestat el Vampiro. En este libro, el se había convertido en un cantante de rock and roll y había fascinado a Liam. Esta criatura era elegante, inteligente, culta y había vuelto a la vida gracias a la música. Lestat había llevado una vida decadente y especialmente vivida durante las noches, bajo la luz de la luna. El día irritaba profundamente a Liam. Que ocurría durante el día? Escuela, trabajo… nada bueno. Pero durante la noche! Había películas en la televisión, sus amigos venían a ver a su padrastro y tenían un aperitivo, uno podía tener diversión, ahí había fiestas, conciertos… De hecho, todo ocurría durante la noche!

El año había pasado y cuando llego el siguiente Halloween, el se disfrazo de vampiro. Théo también. Anaïs quería disfrazarse de Elvira, la joven de las tinieblas. Ella tiño su cabello y el de Liam de color negro. En el baño, esto tomo al menos media hora en estar listo, ellos usaron un polvo muy claro y maquillaje que les hiciera ver mas pálidos. Sus labios fueron pintados con un labial rojo, por donde salían sus dientes de vampiro. Anaïs pinto sus parpados de algún tono negro de sombras y delineo sus ojos con un rímel y un lápiz de ojos negro. Ella intento hacer lo mismo con los chicos, pero Théo dijo que solo un poco de negro era suficiente. Liam, por otro lado, quería parecer como un vampiro real! Ella había mirado a Anaïs hacerlo e inmediatamente vio la habilidad con el pincel del rímel. El lo tomo con cuidado y entonces lo deslizo gentilmente entre sus largas pestañas. A el le había gustado la suavidad y el perfume de los polvos y las sombras para ojos. Se imagino a si mismo en los viejos tiempos, cuando Lestat se ponía polvos para aparecer en la corte de Louis XV en Francia.
Ellos pasaron una muy Buena noche. Los gemelos no tenían muchos amigos a excepción de Gun y Gregor. Los chicos punk con los que Théo salía no eran realmente amigos. Esta tarde Andi, Skull y Peter se les unieron y Anaïs había invitado a Mylène, una pequeña niña que su madre era francesa y la cual le había ayudado muchísimo a mejorar su alemán. Juntos ellos hicieron un desastre en el distrito. Habían aventado huevos frescos a ciertos grupos de niños que les molestaban en el colegio. Anaïs reconoció a Sabrina, una ex – novia de Théo y le aventó un huevo a la cabeza antes de correr detrás de un carro donde los chicos la esperaban. Y en el garaje, mientras Anaïs y Mylène tocaban a la puerta de una casa y pedían dulces inocentemente, los chicos habían robado dos paquetes de cerveza! Entonces se habían ido a tener una fiesta en su cochera. Ellos tomaron hasta que no pudieron más, especialmente Liam, perdido en su euforia vampiristica. El lleno su lata con vodka y la levanto, aclamando que era el champagne mas fino de Francia el cual solo se podía encontrar en la Corte. Ellos volvieron a casa a mitad de la noche y Liam vomito en el camino. Los padres de Andi, Skull, Peter, Mylène, Gregor y Gunther habían ido a recogerlos y los habían regañado muy seriamente por beber demasiado! Los gemelos ahora tenían miedo de volver a casa. Anaïs no tenía que enfrentar a su mama pero de todas formas temía la reacción de la señora Kaulblitz. Especialmente porque, cuando ellos llegaron a casa, Liam corrió de nuevo al baño. Por supuesto, Susane no estaba durmiendo porque empezaba a hacerse tarde y estaba un poco preocupada de no ver a los chicos volver a casa. Théo y Anaïs se fueron a sus cuartos y ella no noto que estaban borrachos. Solo parecían estar mu cansados y ella se habría ido a dormir si hubiera visto a Liam en la habitación con ellos. Pero el no estaba ahí, El estaba esperando en el baño hasta que su madre se hubiera ido a dormir y volviera todo a quedarse tranquilo. En ese momento Susane noto la cara ansiosa de Théo y empezó a imaginarse que los chicos se habían metido en problemas y que Liam había sido golpeado. Se imagino a su hijo escondido y herido en el baño. Ella sintió un alivio al abrir la puerta y ver que no era ese el caso. El solo estaba borracho. Théo y Anaïs la miraron con grandes ojos, esperando que explotara con su enojo y con un regaño. Pero nada se dijo. Excepto asombro. Susane les pregunto si le temían tanto que era necesario encerrarse en el baño. Ella les dijo que esa noche no tenían que tenerle miedo a ella. Era absurdo. Ella era su mama, no tenían nada que esconderle. Pero ellos habían escuchado a los padres de sus amigos gritándoles mucho y que les hicieron pensar que ellos habían hecho lo peor.

- Hey, que era lo que decía David Bowie? – ella les pregunto acariciando la mejilla de Liam - Let the children loose it, let the children use it, let all the children boogy... – ella les canto antes de traducirles el coro de Starman para ellos – Dejar que los niños hagan lo que quieran y tener diversión en las fiestas. Si yo les dejo escuchar esta canción, no es para decirles que hagan lo contrario…

Susane les aseguro una vez más que todo estaba bien y los llevo a la cama, finalmente satisfecha de que sus hijos sabían que había líneas que no debían cruzar. Anaïs no abrió sus libros esa tarde. El vampiro estaba a un lado de ella, en su cama y aun sin su maquillaje el parecía ser muy blanco. Su cabeza aun estaba dando vueltas y le era muy difícil articular palabras. Ella recordaba esta noche como la noche en la cual había sido su curador por primera vez. Ella había tomado una pequeña caja de metal de su bolsa y sacado una bolsita de ahí. Se fue un momento a hervir un poco de agua y regreso con una taza y un dulce de regaliz de los que se encuentran en los estantes de la pared.
- Si llego a comer algo, lo vomitare de Nuevo – protesto Liam.
- El regaliz es bueno para la digestión, como el té de Pennyroyal – le dijo sosteniendo la taza hacia el, entonces ella fue a abrir la ventana.
- Hey, estas loca, me congelo!
- Ven aquí. Ven a tomar tu té mirando la luna.

Solo porque ella insistió, el fue con ella a la orilla de la ventana. Ellos tomaron una sabana de la cama y se cubrieron con ella. Anaïs tenía por un lado su caja de metal. Era una creación que su madre vendía en su tienda. Ella dio vuelta a una pequeña llave y la caja empezó a tocar una canción de Nirnava. Ella le dijo que mirara a la luna. Sus rayos le darían fuerza y su luz iba a balancear las peleas que tomaban lugar en el. Entre el alcohol y aquella otra cosa. Acurrucada a su lado, canto las primeras palabras de la canción...

Sit and drink Pennyroyal Tea
[siéntate y toma el Té de Pennyroyal]
Distil the life that's inside of me
[destilando la vida que esta dentro de mi]
Sit and drink Pennyroyal Tea
[siéntate y toma el Té de Pennyroyal]
I' m anemic royalty
[soy realeza anémica]

I' m so tired, I can't sleep
[Estoy tan cansado, no puedo dormir]
I' m a liar and I'm a thief !
[Soy un mentiroso y soy un ladrón]

Ella se rio en la ultima palabra. Ladrón…y esta tarde todo lo que tuvieron habían sido robos. Su voz era tan suave en las notas de metal. A Liam le gustaba. De la misma forma, en la que el liquido caliente parecía aliviarle el estomago.

- Respira despacio – le advirtió ella – aspira como si estuvieras tomando al energía de la luna. Y después, expira hasta el fondo. Vacía todo el aire de tus pulmones y la energía recorrerá el cuerpo lentamente.

El no podía decir que se sentía repentinamente bien, pero gradualmente se sintió mejor. Su estomago siempre era un poco pesado pero estaba bien. Cuando el volteo su cara hacia Anaïs, sus ojos se encontraron. Ella le dio una gran sonrisa y el incline su cara hacia ella para besar esos labios que estaban sonriéndole. Un cálido beso. Perfumado con menta. Y regaliz. Era viernes, afortunadamente no tenían que levantarse al día siguiente. Permanecieron un momento mas así, respirando y mirando a la luna, entonces cerraron la ventana y los dos volvieron a la cama. Envuelto en un edredón de plumas, se deslizaron bajo ella y se besaron de nuevo. Liam despertó al día siguiente, cansado pero ya no se sentía enfermo! Sintiéndose mejor que Théo, el cual había bebido menos que el!
Desde ese fin de semana, Anaïs se convirtió en la novia de Liam y se quedo con el hábito de usar maquillaje claro en su cara y rímel en sus pestañas. Apenas era visible pero a el le gustaba. Esto no sorprendió a nadie de sus familiares. David Bowie, Muck Jagger, Rob Paris, usaban maquillaje. En el colegio, las cosas cambiaron. Si su comportamiento no era criticado, su peinado si lo era. Y si no era criticado, ellos atacaban a Anaïs.
- Tu novio parece una niña! – le dijo una chica un día para burlarse de ella.
- Al menos el se parece a algo, no como el tuyo – replico ella. Ella no había hecho nada más que decir esa frase en alemán que ella decía muy seguido cuando su padre era criticado de la misma forma.

Anaïs era de alguna forma hermética a las críticas, estaba acostumbrada a tratar con ellas y así como ella iba creciendo, ella sabía como reaccionar y que contestar. Con los chicos, ella aprendió como ser vengado. Ella espero pacientemente hasta que hubo paella en la cocina y derramo una solución laxante en la salsa. Ella necesito algunas especias para cubrir el sabor. Ese día, Liam se había puesto lápiz de ojos y parecía un poco más afeminado de lo normal. Anaïs uso su vestido negro con fresas y para provocar a los otros estudiantes, Liam y ella se besaron a propósito en la fila de la comida. Su plan funciono! Haciendo a un lado los platos, algunos alumnos dijeron cosas sobre ellos y un chico vertió – inoportunamente, por supuesto – su vaso en Liam el cual aun tenia agua.

- Oh! – el dijo pretendiendo que lo lamentaba – De verdad perdóname, no quería arruinar tu maquillaje.

El no sabia que, actualmente. Liam no podía verse mejor! Anaïs seria capaz de pararse y hacer su discurso enfrente de todos los adolescentes que estaban comiendo paella tranquilamente.

- Pero que es lo que esta mal en esta escuela!? – exclamo ella parándose sobre una silla. Ella se enderezo y apretó su brazo señalando a los alumnos – Como no dejen todos de hablar mal de nosotros, yo deseo que todos sufran una… gastroenteritis! Y ella giro como si quisiera lanzarles un hechizo a todos.

Algunos de ellos se soltaron riendo, otros la trataron como si estuviera loca y el supervisor le pidió que se bajara y fuera a ver al director. Ella hizo como que no entendía su alemán y el le dijo en ingles que permaneciera quieta. Unos minutos después, cuando los pupilos estuvieron lo suficientemente enfermos para dejar el comedor y correr hacia los baños, entonces miraron a Anaïs con una mezcla de miedo y respeto. Era esto verdad? Se decía que su mama y ella habían sido expulsadas de Francia por brujería. Porque tenían la habilidad de lanzar hechizos! Los maestros explicaron que seguramente era porque el platillo tenia demasiadas especias y era lo que les había hecho enfermar, pero ellos no fueron engañados tan fácilmente. No era la primera vez que hacían paella y nadie nunca había enfermado. Los alumnos en la mesa de Anaïs habían tenido cuidado durante el Segundo receso, y la cocinera había usado un Segundo plato de paella. Pero lejos de encontrar una explicación lógica, los adolescentes notaron que los amigos de la banda no estaban enfermos.
Después de eso, la gente les criticaba muchísimo menos. Excepto los valientes que empezaron a tratarlos de brujos o magos. Andi se había teñido su cabello en un rubio platinado el cual contrastaba con el cabello negro de Liam y Anaïs. Théo era el único que conservaba sus rastas color rubio caramelo. Cuando ellos llegaron al colegio, ahora eran llamados la banda de Harry Potter y alguien les dijo que fueran al andén 9 y ¾ y desaparecieran hacia Poudlard. Trataban a Liam como Harry Potter, Théo como Ron, Anaïs como Hermione y Andi como Draco Malfoy. Ellos se mostraban indiferentes pero cuando Anaïs los señalaba con su dedo, ella podía jurar que los escuchaba temblar. Ella era otra vez Anaïs Bizarre, aun ahí. Pero era divertido ser Anaïs Bizarre con sus amigos.

Este periodo de su vida había sido el mejor. Ella hablaba muy buen alemán ahora, aunque no lo mostrara en la escuela. Ella tenía amigos, atendía a los ensayos de Spiders From Mag y los fines de semana, ella iba a los conciertos. Ella dibujaba, cosía con la maquina de Susane leía y continuaba descubriendo el amor con Liam. El era el novio perfecto y a ella le gustaba mucho cuidar de el o mirarlo tocar junto con su hermano. Ella nunca se involucro entre ninguno de los dos. Cuando Liam quería permanecer con Théo, ella siempre encontraba algo que hacer. Ellos eran muy jóvenes, pero tenían un gran voluntad de descubrir la vida. Ellos solo vivían de sus pasiones: música, ídolos, dibujos, amor, fiestas, viajes. Lo más lejos que ellos fueron fue a Travemünde, un Puerto que esta a una hora de Hamburgo, donde acompañaban a Anaïs al ferry cuando ella se iba a Suiza a ver a su padre. Cada vez, Liam tenia el mal presentimiento de que el mar alejaría a su novia de el. El Ferry del TTLine, que obtuvo su nombre por Nils Holgersson, fue tan grande que el creyó que podría seguirlo hasta que se acercara a Trelleborg, muy lejos en Suecia. Pero no. Siempre terminaba desapareciendo en el horizonte. La primera vez que ellos habían estado separados, fue por la época de Navidad, tan pronto como Anaïs regreso, ellos se encerraron en su cuarto e hicieron el amor por primera vez. Se había extrañado demasiado el uno al otro. Y estaban muy impacientes. Liam escribió esta canción que a Anaïs le había encantado:

Lebe die sekunde
[vive cada segundo]
Lebe jeden Tag
[vive cada día]
Lebe jede Stunde
[vive cada hora]
Wie du es auch magst1
[como a ti te guste también]

1.. Coro de Lebe Die Sekunde. Letra por Bill Kaulitz.


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PostSubject: Re: L'Etage Interdit 4 "Anaïs Paris" / Español   Tue Jul 13, 2010 8:54 am

Vive cada Segundo. Vive cada día. Vive cada hora. Vívela como tú quieras. Esa era su filosofía. Y era también la filosofía de Anaïs- Y la filosofía de la banda también. Ellos no querían esperar a ser viejos para descubrir el amor, el sexo, fiestas, alcohol, música, libertad… Ellos vivían eso en ese momento. Ellos hacían lo que ellos querían. Lejos de ser ejemplos, ellos probaron el efecto de las diferentes “píldoras de colores” para animar sus fiestas o fumando cuando querían relajarse. A este tiempo, pasaba que Théo se quedaba en la ciudad y pasaba la noche con una novia, en donde estaban sus amigos punks fuera de la ciudad.

Otro año había pasado durante el cual continuaron teniendo diversión y disfrutando la vida. Nunca pensaron que la estancia de Anaïs en Alemania era por tiempo limitado. Estaban muy preocupados por eso. Como sea, ellos sabían que Anita solo estaría ahí por el tiempo que durara el espectáculo en Alemania. Fue un terrible shock cuando anunciaron su inminente regreso a Francia. Los chicos estuvieron destrozados. Afortunadamente eran las vacaciones de verano, porque indudablemente no habría tenido la fuerza par air a la escuela. Anaïs y Liam pasaban todos los días encerrados en su habitación, haciendo el amor y llorando, teniéndose le uno al otro.
Anaïs se sorprendió aun más cuando Liam le dijo que habían terminado cuando regreso de un ensayo con los Spiders. Ella estúpidamente había creído que ellos podían vivir como Anita y Rob, cada uno en su país y como fuera seguir juntos. Pero Liam le explico que ellos tenían solo trece años, eran demasiado jóvenes para vivir este tipo de relación. Ellos no sabían si se volverían a ver algún día… Y esperando por ese día, ellos no podían perder su tiempo. Ellos tenían que vivir cada segundo, cada minuto de cada hora todos los días. Desperdiciar su adolescencia iba en contra de todos los principios. Y cada uno tenia que seguir su propio camino. El tenía la música y ella tenia el dibujar o coser. El le dijo que no se preocupaba por ella, el sabia que ella era fuerte y que podía vivir sin el. Ella tenia familia, tenia a su padre, el tour de Danger la entretendría. Y no era necesario tampoco que ella se preocupara por el porque le tenia a Théo y a los Spiders.
Ambos estaban casi convencidos con este discurso. Ellos querían creer en el. Era necesario porque de cualquier caso ellos se iban a separar el uno del otro. Era mejor para ellos convencerse de que seria más fácil y de que no era tan serio. Una tarde, Anaïs lo llevo bajo la luna y le dijo que cuando ella se fuera, la luna siempre se permanecería con el. Cada vez que pasara enfrente de su ventana, antes de eso, ya habría pasado enfrente de su ventana en Francia, para llevarle sus pensamientos. Y entonces, la luna iría con el a calmar su dolor con sus claros y suaves rayos. Así como un labial de Labello curaba sus labios lastimados. El sonrió por esta comparación y la beso. Ok, el lo recordaría. Y ella tendría que hacer lo mismo. Cada vez que ella se sintiera mal, el también le brindaría a ella un poco de tranquilidad y la luna transportaría sus pensamientos.
Pero la separación real era mucho más insoportable de lo que ellos lo habían imaginado. Primero, estaba el hecho de que Anaïs se había ido a ver a su padre en Suecia y había dicho adiós muy brevemente en el ferry, como era usual, porque ella pensaba que volvería a Alemania, a encontrar a su madre y entonces ellas volverían a Francia. Pero ella había seguido a su padre en el tour. Algunos horarios en Suecia, Noruega, Finlandia y para su sorpresa, habían encontrado a su madre en Londres y después Nottingham. De ahí volvieron a Francia.
Si sus vidas hubieran sido adaptadas para el cine, la pantalla habría tenido que ser separada en dos partes para mirar a cada uno de ellos, sentados en sus ventanas, o afuera, mirando a la luna. Aspirando la suavidad de los rayos y expirando para extender todo el bálsamo en sus cuerpos. Liam subió al techo, para estar más cerca de la luna. Y entonces vio el cielo. Todas esas estrellas eran hermosas. En la luna el podía ver la cara de su novia. Era como un poster luminoso que iluminaba una pared muy oscura. Era un poco como si ella estuviera ahí, y los vecinos seguramente pensaban que el estaba loco, pero ahí estaba el, entado en el techo, y hablando con ella, le contaba sobre su día.
Cuando el estaba bien, el imaginaba que podía encontrarla en un lugar secreto, en la luna. Su imaginación estaba llena de fantasías así que no parecía tan imposible poder ser capaz de volar lejos para encontrar un lugar. Un lugar con ellos nada más. Donde nadie pudiera separarlos. Como en la canción de Nena « Vollmond », donde los amantes vuelan lejos hacia la luna.

Y los días en los que se sentía mal, el lacónicamente se preguntaba que pasaría si el brincara desde el techo. Volaría directamente hacia la luna? Las personas que mueren van a un lugar donde nada duele nunca más? Una vez, Anaïs le hablo sobre el chico que se había suicidado. El había encontrado eso muy triste, porque no había empezado a vivir. Murió a los dieciséis sin conocer todas las cosas bonitas de la vida. Pero que eran las “cosas bonitas de la vida”? El tenía solo trece años y había vivido cosas que la mayoría de los chicos no habrían vivido hasta varios años después: salir a divertirse en la noche, divertirse en las fiestas, beber, beber demasiado y enfermar, fumar… Y entonces, amar a una chica y hacerle el amor. Había sido la cosa más bonita en su vida. Pero había terminado. Y eso lo hacia sentirse muy… solo. Como muerto. Como si su corazón no latiera más. Nos sentiremos así cuando estemos muertos? Seguramente. No sentiríamos nada nunca más.
Bueno, el no se sentía completamente un “nada”. Por la ventana de la habitación de Théo se escuchaba la guitarra. Era la música de la canción “Nothing's Like Before” [nada es como antes]. Estaba seguro, nada seria como antes nunca más. Ellos habían hecho esta canción el año pasado pero ahora era actual. Théo también estaba triste de que Anaïs se hubiera ido. Y estaba triste de que Liam sufriera mucho por eso. Y Liam estaba triste de ver a su hermano triste. Liam se reía de la situación. Todos estaban tristes por saber que el otro estaba triste! Esta no era la forma de sentirse mejor algún día.

- Anaïzz, - dijo el mirando hacia la luna como si fuera su cara.

En alemán la S se pronuncia como Z y aunque el sabia que debería pronunciarse “anaïce” el siempre lo pronunciaba de esa forma. – Un día, tu y yo nos encontraremos de nuevo – le prometió a ella – Pero mientras espero, no puedo pasar mas días estando triste por ti, porque eso hace que todos se pongan triste de verme triste. Así que, es necesario que me sienta mejor. Realmente mejor, porque no puedo mentir enfrente de Théo, el lo sabría y estaría triste de todas formas. Y no quiero que el se sienta triste por mi culpa. El y yo estaremos bien de cualquier forma – dijo el con una sonrisa – No te preocupes. Y tu, tu siempre sabes como sentirte mejor. Tu tienes todos tus remedios para eso, por eso no estoy preocupado por ti tampoco. Y nosotros seguiremos siendo capaces de hablar el uno con el otro a través de la luna, pero sin estar tristes, ok? Porque es mejor y porque es necesario disfrutar cada segundo, cada minuto, etc., tú sabes la canción! – Pareció que veía la sonrisa que Anaïs siempre tenia cuando escuchaba esa canción, y así bajo a la habitación de su hermano con esa misma sonrisa. Théo estaba sorprendido y le pregunto si había tenido noticias de su amiga. El dijo que si y que Anaïs le dijo que viviera cada segundo! Después de eso, el le pidió a Théo que tocara la canción y cantaría con el. Pero de repente, el tono le pareció demasiado lento y demasiado triste. El no quería decir nunca más que cada segundo tenia que ser vivido como uno quisiera. Que lo que era necesario saber era que cada momento había que ser vivido, si no, seria tiempo perdido. Y los segundos que ellos no disfrutaban estaban perdidos y jamás volverían. Entonces el dijo que era necesario reescribir la canción y hacer la música mas alegre y mas rápida. - Para que con ella, tu la cantes y tu brinques hasta el techo! . exclamo el riendo cuando salió de la habitación de Théo. Y para su hermano, era un inmenso alivio ver a Liam riendo de nuevo y encontrando de nuevo su voluntad para cantar y escribir. El supo entonces, que todo volvería a tomar su lugar.

Al contrario de Liam, la vida de Anaïs pronto comenzó a ser un desorden. Regresar al colegio en Francia había sido lo peor de todo. Peor que la separación de Liam. Ella hablaba Ingles, Alemán y Sueco muy fluido, pero ese lenguaje en clase no le servía de mucho. Era lo mismo para las clases de Historia o Geografía y ni hablar de las clases de Artes Plásticas o Música! Pero ella tenía trece años y tenia que ir a la escuela. Así tenia que ser.
Ella regreso a Suecia par alas celebraciones navideñas y conoció a Danny, de la banda Sister. Ellos abrían los conciertos de Danger. El era mucho más grande que ella. El estaba por cumplir dieciocho años y pensó que ella iba a cumplir quince. Ella lo dejo hacer lo que quiso cuando la recostó sobre el sofá de la habitación de ensayos. Y también como ella lo permitió a todos aquellos que conoció desde ese entonces. El sexo se había convertido en su laguna. Era divertido y no la hacia sentir mal. No era cuestión de amor, ni de estar atado a alguien. Así que nunca estaba triste por dejar a esos chicos, porque todo ocurría en fiestas en Suecia, Inglaterra o Alemania. Era, por supuesto, fuera de la cuestión de dormir con uno de los idiotas de su pueblo. Ellos eran vírgenes de todas formas.
Cuando ella regreso a Alemania, fue en Berlín. La única vez que regreso a Magdeburgo, los Kaulblitz no estaban ahí. Un vecino le dijo que el pequeño Liam estaba en un programa de televisión. El tomo parte del Germán Children Star Search y la mujer estaba segura que el ganaría. Anaïs también. Ella estaba encantada por el. El iba a ser un cantante, era todo lo que el siempre había querido. Quizá entonces podría dejar al escuela, que suerte tenia el!! Ella no se desespero por encontrar a sus amigos, lo haría algún día, y mientras tanto, ella continuaría divirtiéndose.
Y el único con quien ella tenia mayor diversión, era indudablemente en Landeberg tripets. Izzy, Rock y Kelii eran tres rockeros glam suecos que se veían absolutamente igual y eso no evito que la impresionaran. Ella encontró de nuevo entre ellos esa conexión especial que había entre Liam y Théo. Se convirtieron en sus hermanos mayores. Ella se tiño el cabello de rubio, su color natural, para parecer como ellos, y los tres hermanos estaban realmente llenos de ternura con ella, aunque jugaran a algunos juegos sucios juntos. Anaïs primero tuvo una cita con Kelii, luego otra noche con Izzy y Rock se les unió. Ella no protesto; siempre curiosa de experimentar nuevas experiencias.
Cuando los trillizos dejaron Suecia para tener éxito en Hollywood, dejaron a una Anaïs que ya no era una niña. Ella inicio una carrera como actriz y hacia apariciones en la popular televisora Francesa y Sueca, en series o películas. Le gustaba actuar en papeles provocativos como adictos o prostitutas. Ella dibujo un gran manga desde que ella había vuelto a Francia, el cual estaba en proceso de producción y pronto seria publicado en siete libros. Y ella tenía en mente liberar una línea de ropa, así como una marca de regaliz y galletas de café, porque ella no había encontrado ningún lugar donde comprarlas. Ella tenía muchos proyectos y seguir la escuela como ella pudiera, .con respecto a cuan interesante era la escuela para ella. Ella tiño de negro algunos mechones de su cabello, que parecieran líneas en su cabello, y se sentía bien por ello. Como si las partes oscuras de su vida se revelaran al fin. Ella quería mostrarlas, encararlas y vivir con ellas.

Se había tomado su tiempo para encontrar interés en un chico. Por suerte ese fue Wolf, el guitarrista de Tier Instinkt. La banda era poco conocida en Alemania, pero una nueva banda había llegado en el paisaje musical y había barrido todo a su paso. Se llamaban Japan Road. Anaïs casi nunca miraba televisión y mucho menos cuando estaba en el extranjero. Ella no conocía a esta banda, pero estaba segura que el metal de rock and roll de Tier Instinkt era mejor que el pop rock and roll de Japan Road. Ella sabia bien que Wolf tenia amoríos cuando ella no estaba con el, pero así era el mundo del rock and roll. Su padre también había tenido amoríos, esta forma de vida le parecía normal a ella.
Entonces llego el día en el que ella acompaño a Wolf a una ceremonia de premiaciones. Y Japan Road gano todos los premios: mejor banda, mejor canción, mejor video. Anaïs permaneció estupefacta en su asiento cuando los vio pasar por un lado de ella para tomar el premio por primera vez. Era en efecto Liam, Théo, Gunther y Gregor! Los Spiders From Mag. Ellos habían cambiado su nombre!? Pero que había pasado!? La banda que había roto todos los records en Alemania eran ellos. La banda que cantaba esas estúpidas canciones acerca de la luna, de los cuales hablaba Wolf sin parar. Liam. La luna. Ella debió pensar en eso. Como habían cambiado… Gunther como siempre había permanecido igual al mismo. Gregor había dejado crecer su cabello y lo aliso perfectamente. Eso la hizo sonreír. Nunca hubiera podido pensar que el bajista de los Spiders fuera tan dedicado en su apariencia. Théo tenía largas rastas que salían de su gorra. Y Liam… ella tenía la impresión de que ese pequeño niño que ella había amado hacia algunos años era alguien mas El joven que estaba frente a ella no era después de todo tan diferente. El era solo más alto, más elegante, usaba más maquillaje, tenía mas largo el cabello. El era solo más hermoso. Su corazón dejo de latir por un segundo y entonces se reinicio. Y ella tenía la desagradable impresión de que había estado detenido desde ese entonces y volvía a la vida esa noche. A otra vida. Además que había hecho ella por tres años? Ella trato de recordar y las únicas imágenes que ella veía era a Liam sosteniéndola en sus brazos, riéndose en la cochera con los Spiders, Liam que la había besado y le había sonreído… Quien la había besado desde entonces? Quien la había sostenido en sus brazos? Ella no podía dar caras ni nombres de todos esos chicos. Quien la había amado? Wolf? Ella quería creer eso.

- Hey, estas bien? – le pregunto el de repente.
- Si, si...Bien, no. No estoy muy bien - susurro.
- Así que, cuida a tu chica! – un joven dijo, sentado en la fila de adelante. Hubo una pausa en el espectáculo y el la entrego, al igual que su vecino.
- Ella es Anaïs, la hija de Rob Paris’s.
- De verdad??

Ella no estaba sorprendida. Wolf estaba con ella porque era genial salir con la hija de una estrella del rock and roll. Y si el se las presentaba al publico, era no porque su relación fuera algo serio. Era para aparecer con Anaïs, la hija de Rob Paris. Pfff… No importaba en realidad. Ambos pasaban buenos momentos juntos. Era todo. Liam se había vuelto súper famoso también. El podría hacer lo mismo y gracias a Dios, cuando ella se encontrara con el, ella estaría con Wolf. Entonces el no sabría que tan miserable era su vida.

Ella había preparado su defensa y había pensado en alejarse de Liam, pero su encuentro ocurrió de forma diferente. Gregor la vio primero en la fiesta después del espectáculo y la abrazo. El estaba tan feliz de encontrarla de nuevo. El la llevo con los otros, que también la abrazaron y la besaron. Como en los viejos tiempos. Entonces vino el turno de Liam y todas las miradas se posaron en el.

- Anaïzz… Das ist unglaublich [1]– dijo el uniendo sus manos enfrente de su boca, como si fuera a orar. Como si le agradeciera a la luna por haberlos vuelto a unir finalmente. Entonces el abrió sus brazos pasándolos alrededor de ella y la apretó contra el. Contra su largo cabello. Y olio el spray, como usaba su padre. A ella le gusto el aroma. Se le hacia tan familiar. Ella no pudo evitar tocarlo y dar un paso atrás para admirarlo y cuando ella señalo que su cabello ahora era tan largo, una mano tomo su muñeca firmemente. Entonces tres altos hombres, vestidos denegro estaban alrededor de ellos.

1. Das ist unglaublich : es increíble, en alemán..

- Que es lo que los hombres de negro quieren? – pregunto atónita mientras liberaba su muñeca.
- No toque el cabello del cantante!
- Jaki, es Anaïs! - exclamo Théo riendo. – ella es una amiga de la infancia de Magdeburgo. Ellos son nuestros guardaespaldas – el explico mientras Liam llamaba a Josh, quien llegaba con copas de champagne y una mesera siguiéndole.

Cada uno tomo una copa y Anaïs conoció al manager de Japan Road. Ellos no habían cambiado realmente. Ellos estaban felices de verla. Liam parecía no sufrir por verla de nuevo. El había cambiado la página. Ella quería permanecer orgullosa y decirles que tan maravillosa era su vida entre su manga que seria publicado y su novio al cual ella seguía en el tour, pero toda su defensa se fue lejos porque el hablo con ella con demasiada sinceridad.

- Oh, llore demasiado cuando te fuiste – el reconoció abiertamente enfrente de todos.
- Tu lloras mucho todo el tiempo! – bromeo Théo
- Eso es verdad – admitió su hermano – Siempre que pienso en nuestra historia. Fue tan injusto que nos hayan separado.
- El nunca se recupero – dijo Gunther – el escribió tristes letras sobre ti y la luna por ustedes.
- Es verdad – admitió Liam de Nuevo riendo – Yo compre tu manga el otro día! – dijo para cambiar el tema de conversación.
- Oooh! – exclamaron los otros al mismo tiempo..
- Bromeas?? Yo leí en una revista que habías publicado un libro – explico Gregor.
- si – dijo Théo – y el hizo que el tour bus hiciera una parada en cada estación con el fin de encontrar un lugar donde lo vendieran.

- Lo compre de cualquier forma – Exclamo Liam orgulloso, levantando una ceja, ella había olvidado que el solía hacer ese pequeño gesto.
- Pero ni siquiera lo leíste! – dijo Théo y Liam se soltó riendo – Ok, se rindió. El hizo a su guardaespaldas comprar el libro y ni siquiera lo ha leído.

Era tan bueno estar ahí, con ellos. Anaïs tenía la impresión de que no los había dejado. Estaban en un gran club de Berlín con copas llenas de champagne, pero curiosamente parecía como esa noche de Halloween, en la cochera con cervezas.
- Yo alzo mi copa por nuestra reunión – dijo ella – pero es este el champagne mas fino de Francia?
- Aah no lo se, es necesario probarlo! – propuso Liam antes de soltarse riendo de nuevo, pensando en esa noche. – recuerdan? La primera noche que me emborrache! Estaba en un estado… Yo pensaba que iba a morir… - de repente se quedo completamente serio, abriendo sus ojos horrorizado recordando esa noche.
- La única cosa Buena es que mi hermano ya no sabe como dramatizar las cosas – Dijo irónicamente Théo.
- Pero es verdad! – se defendió Liam – Pregúntenle a Anaïz. Estaba realmente maaaal!
- Pero tu siempre estas tan maaaaal tan pronto como algo te pasa…

Los recuerdos no parecían hacerlo sufrir. Ellos hablaron con ligereza y eso los hizo reír. Anaïs también reía pero tenia una punzada en el corazón pensando en ese periodo de su vida. Wolf se unió a ella un rato después, preguntándose que estaba haciendo con esos simplones y ella le explico que los había conocido algunos años antes, cuando ella había vivido en Alemania. El finalmente fue tan desagradable con ellos. Ellos hablaron sobre algunas cosas, Anaïs se quejo que ella siempre era obligada a ir a la escuela y simpatizaban con su desgracia. Théo le ofreció un vodka de manzana para que olvidara el drama que ella estaba viviendo! Excepto por el hecho de que ellos habían realizado su sueño de ahora hacer música todo el tiempo, lo mejor en su vida había sido dejar la escuela y continuar sus estudios por internet. Y estaban las chicas! Señalo Gregor. Había miles de chicas que los seguían a todos lados. Ellos solo tenían que elegir. Liam reconoció que el difícilmente se beneficiaba de esa ventaja de ser celebridad.

- Tu me conoces – le dijo Liam a ella – sexo solo por sexo no me interesa. Es necesario que exista algo más con la chica. Recuerdas? Nosotros compartimos muchas cosas, tu y yo…

El siempre le preguntaba si recordaba esta cosa o aquella. Como si ella hubiera sido capaz de olvidar un solo día de los que había pasado con el. Ella quería desaparecer bajo los sillones. Todos ahí conocían su vida. Todos sabían que había salido con otros chicos, que ella estaba siempre en los periódicos porque ella siempre estaba de fiesta iba a los clubs nocturnos en Paris, Londres, Berlín o Estocolmo. Ella tenía la impresión de ser un vagabundo ahora. Ella no era la pequeña e inocente Anaïs que ellos conocieron y a la cual Liam había amado… Ellos se mantuvieron en contacto después de esa noche. Intercambiaron números de teléfono y e-mails. Cuando Japan Road hacia promoción o conciertos en Francia, Anaïs iba a verlos. Con ellos, ella era la pequeña Anaïs otra vez. Su vida tenía un significado otra vez. Ella estaba con los Spiders de nuevo. Sus hermanos. Era la mejor amiga de Liam. Juntos hablaban de todo, sobre cosas de chicas como antes o sobre sus proyectos. Gradualmente, Anaïs dejo de salir de fiesta como solía hacer todo el tiempo, y no salía con todos esos chicos con los que apenas conocía. Ella incluso programo sus visitas en Berlín para ir a ver a Wolf y tener cuidado de no decirle que ella iba a Hamburgo a ver a sus amigos. Ellos vivían ahí ahora.

En marzo, ella los invite a Estocolmo a la fiesta de clausura del tour de su padre. A el le gustaba que ella estuviera ahí, le gustaba que tuviera a todos sus amigos, Anita y la banda celebraban de nuevo otro exitoso tour, pero a Anaïs no le gustaban esas fiestas. Eran organizadas por sus grupies y novias, y Anaïs encontraba aquello desagradable que Danger fuera de fiesta con sus esposas y con esas chicas al mismo club. Desde el año anterior, las grupies no le gustaban mucho tampoco. Ellas sabían que tan pronto como la hija de Rob llegara a la fiesta, la diversión se acababa para ellas. Anaïs tenía el malicioso placer de monopolizar a su padre, pero también a Kid, el cantante. Esta vez, con Liam, Théo y Gregor, estaba segura de pasar una estupenda noche. Gunther había preferido no ir. Fiestas como esa no eran realmente de su agrado.
El primer problema era que Tier Instinkt había tenido que cancelar su concierto – el guitarrista estaba enfermo y Wolf llamo a Anaïs para decirle que la alcanzaría en la fiesta de Danger. El no perdería la ocasión de atender el punto mas alto del mundo del rock and roll. Y segundo era que la grupie a cargo de la organización de la fiesta no había escrito el nombre de Anaïs en la lista de la gente que tenia acceso VIP a la fiesta.

- Hey perra! – dijo Anaïs muy irritada al punto de no ser sincera - Te quitas de mi camino y me dejas entrar ahí! Solo piensa que no eres absolutamente nadie aquí. Yo, yo soy la hija de Rob.
- Ok, el quizá es tu padre, pero mientras tanto yo soy la que cuida de el cada noche – dijo ella en un tono lleno de insinuaciones – Entonces será necesario que cambies tu actitud jovencita. Tu nombre, como el de tus amigos no esta en la lista…
- Ella es la hija de Rob Paris – explico Liam tranquilamente – Ella no necesita estar en la lista, no crees?
- Y que hay de ti?. Tú eres...? – pregunto la chica.
- Liam Kaulblitz, un amigo.
- Liam-Kaulblitz un amigo… no esta en la lista. Váyanse niños!
- Llama a tu padre - sugirió Théo.
- Piensas acaso que el lleva su teléfono cuando va de fiesta? – contestó agresivamente, mas contra la grupie de la entrada que contra su padre que estaba tranquilamente de fiesta.
- Bien, la broma fue demasiado lejos – exclamo Liam acercándose a la chica y quitando de sus manos el portapapeles.
- Wo-oh, ten cuidado! – se rio – No vayas a romper una de tus uñas cariño! – dijo finalmente dándole la lista. Liam vio a Wolf llegar y Anaïs lo llamo.
- Gracias – dijo el regresándoles el portapapeles. – Ahora podremos entrar..
- Te lo explicare – dijo la joven chica altanera – Para entrar aquí, tienes que haber tenido relaciones con alguien. Alguien de la banda me refiero. Con quien lo harás? Hum? Es verdad que borracho, en la noche, ellos podrían haberte confundido con alguna de nosotras! – exclamo ella antes de soltarse riendo.

Liam levanto las cejas y miro a su hermano. El remarcarle que el parecía una chica se lo habían hecho tantas veces que el no reaccionaba a eso mas. Théo tampoco. Una joven chica llego a la fiesta, con un corsé y una mini falda de cuero. Había sido mandada por Wolf. Ella hablo en sueco con la primera chica y Anaïs se indigno. Liam y Théo escucharon que ella cito a Rob y a J.J, el otro guitarrista de Danger. Aproximadamente ella le dijo que había estado en muchas citas, se había divertido con los dos guitarristas, lo cual la hacia importante. Además, le recordó que Anita Paris estaba en la fiesta, en el primer piso, entonces seria mejor que dejara entrar a su hija.

Ellos pudieron entrar finalmente pero Anaïs no quería ir de fiesta. Primero peleo con Wolf y le pregunto porque había mandado a esa chica en lugar de haber ido el mismo.

- Era más sencillo que ella hablara con su novia en la entrada, porque yo no hablo sueco.
- Pero yo si! Y no quiero escuchar que la mitad de las chicas aquí se han acostado con mi padre. No entiendo como puede el salir con esas chicas! Son tan vulgares! Y muy tontas también, comparadas con mi madre…
- No lo tomes así, bebe. Entre tu padre y tu madre hay algo serio, ellos se aman el uno al otro. Pero con las grupies es solo sexo. Es un juego. Es rock and roll. Lo hacemos por diversión! – dijo el deslizando su mano por su muslo.
- Es el juego?... – repitió ella, en shock de repente por esa palabra – Para ti soy solo un juego?
- Nosotros pasamos un muy buen tiempo tu y yo o no??
- Pero es un juego??
- Creo que te has quedado en esa palabra. Deja de temblar – dijo apretándola contra el.
- Yo creo que me he quedado en ti. En mi padre, En todos. En tu pequeño mundo. Tú eres el único que cuenta. Lo que los demás pueden sentir, a ti no te importa!
- No juegues a ser inocente, Anaïs. No actúes como una chica a la que no le gusta tener relaciones!

Lo dijo como si fuera tan vulgar. Y además enfrente de sus amigos. Enfrente de Liam con quien ella tenía una historia de amor diferente. Ella no se atrevió a mirarlo. Estaba tan avergonzada de haber crecido siendo ese tipo de chica. Ella no quería ser ese tipo de chica nunca más.

- Se ha terminado, Wolf, - dijo levantándose – ya no quiero hacerlo nunca mas.

El comenzó a reírse fuertemente mientras ella se iba al sillón de la esquina, entonces el miro a Liam.

- Están juntos de nuevo?
- No, considerando que esta contigo – contesto el, lo que hizo reír a Wolf de una manera mas extrema.
- Eres lindo – dijo tocando su barbilla, entonces se levanto y se fue al bar.

Liam encontró a Anaïs un rato mas tarde en el baño de mujeres. Ella estaba apoyada en los lavabos y secaba sus ojos con papel de baño. Cuando vio a Liam entrar, pensó en un momento correr a uno de los baños y encerrarse ahí. Estaba tan avergonzada de haber caído tan bajo. Volteo su cabeza para que el no pudiera ver su estado. Ella no quería quebrarse enfrente de el y fue lo que hizo finalmente cuando el la sostuvo en sus brazos. El le dijo que volviera con el, porque seria una pena perder esa tarde. Ellos no estaban seguido juntos, y Théo, Gregor y el tenían muchas cosas que decirle. Tenían un álbum, Freiheit 189, pronto empezarían un nuevo tour. Y un montón de cosas.

El puso su bolsa en el suelo y saco una especie de cotonete dentro de un celofán. El le pidió que se Sentara y fue al borde de los lavamanos. El algodón estaba lleno de removedor de maquillaje y quito el maquillaje negro que se había corrido alrededor de sus ojos. El seco sus mejillas y ella tuvo un pequeño movimiento hacia atrás al ver sus uñas negras tan cerca de sus ojos. El removedor de maquillaje era algo grasoso y lo seco con un Kleenex. Entonces el lavo sus manos con gel antibacterial. Algunas gotas limpiaron sus manos sin la necesidad de usar agua. Ella sonrió viéndolo frotar sus manos. El era tan meticuloso…Entonces el tomo un frasco de la bolsa y polveo su cara, sosteniendo su barbilla.

- Tu no tienes relaciones... – dijo Anaïs momentos después.
- Si, tengo esa opción, pero es necesario tener un contrato de amor inicialmente – contestó el sonriendo, polveando su nariz.
- Lo estoy teniendo! – dijo ella, alejando la mano que la maquillaba y cerrando sus piernas alrededor de el – Hazme el amor – le rogo, atrayéndolo hacia ella – Nadie lo ha hecho desde que tu lo hiciste. Nadie me ha amado, solo tú.

Ella se quebró en llanto de Nuevo y deslizo los brazos alrededor de su cuello. Todos esos hombres la habían tocado y ella les había dejado hacerlo. Cuando ellos decían “te amo” ellos querían decir “yo amo lo que me haces”. El la abrazo mas fuerte contra el y la dejo terminar de arruinar el poco lápiz de ojos que quedaba en su hombro. Entonces dejo de apretarla y la llevo a una pequeña banca, en una esquina de los baños. El se sentó y le señalo que se sentara por un lado de el. El estaba sorprendido porque ella se sentó en sus rodillas, frente a el, como una pequeña niña. Su corazón estaba roto por verla así. De hecho, el aun la amaba… A el le hubiera gustado besarla o hacerle el amor, como ella se lo pidió, pero el no quería ser como todos esos hombres que solo la habían usado por diversión. El solo la abrazaba contra el, meciéndola y calmándola.

De pronto se enderezo, lo miro y le pregunto porque a nadie le agradaban. Porque nadie los entiende? Porque todos los critican? Ella había leído en los periódicos y en sitios de internet desde que había encontrado a Japan Road de nuevo. Y había visto el enorme éxito que habían tenido con los adolescentes, pero también encontró páginas web Anti-Japan Road y criticas de algunos periodistas.

- No lo se – el contesto – pero nuestro amor siempre será mas fuerte que el odio de los otros.

Esta vez los labios de Anaïs estaban demasiado cerca, demasiada tentación. El puso sus labios sobre los de ella y la beso. Fue casi un beso desesperado. Lleno de amor y ternura. Ella había dado mucho de si misma con todos esos hombres que no le habían dejado nada más para dar. Ella le ofreció sus labios a el. El podía hacer lo que el quisiera con ellos. Ella no tenía ni siquiera la fuerza para responder a sus besos.

El hizo que su piercing de la lengua tocara sus dientes, como hacia antes y eso la hizo sonreír. Ella toco el pequeño metal con su lengua y el beso se convirtió en un juego. Ella olvido su pesar por encontrar los juegos de su niñez. Todo había sido tan simple con Liam. Tan hermoso. Ellos se habían amado el uno al otro demasiado. Y también les había dolido a ambos cuando terminaron. El beso creció apasionado. Se acurruco en el y puso una mano detrás de su cuello, para mantener las caras cerca. Su otra mano fue a su espalda, bajo su blusa. Su mano caliente la consoló. Entonces ella puso la cabeza sobre su hombro y permanecieron así un largo momento. El estiro las piernas y la mantuvo contra el. Como un padre consuela a su hija después de una caída. Y esa noche la caída había sido vertiginosa. El estaba encantado de estar ahí, a su lado. El tenia que protegerla considerando que nadie más lo había hecho. Ella era su pequeña Anaïz después de todo. Quien la conocía mejor que el? Quien sabia que tan doloroso era ser incesablemente juzgado y criticado mejor que el?

- Schatziii, - dijo el gentilmente, sosteniéndola mas fuerte.

‘Schatz' significa Tesoro en alemán y la palabra había venido por si sola hacia el. Eso representaba a su novia muy bien porque ella era fan de los piratas y las islas del tesoro. Y esta palabra tenía la fonética de la palabra `chat' en Francés. Ella tenía cuatro gatos en Milly-La-Forêt, así que le había quedado bien. Esa noche durmieron en los brazos uno del otro. Ellos habían hecho el amor tantas veces, pero ahora todo había cambiado. Anaïs ahora tenía cuerpo de mujer y las exigencias que esto conllevaba. Era una de las razones por las cuales el había sido prudente esa noche. Ella había salido con hombres mayores, rockeros mas experimentados, y el solo había tenido algunos romances con adolescentes desde que habían terminado. Ella iba a encontrarlo malo comparado con sus ex – novios. Esto lo bloqueo a el por un rato y Anaïs pensó que el no quería tocarla mas porque ella se había acostado con todos esos hombres desde que había terminado su historia. Pero el la encontró finalmente tan inocente cuando ella lo miro con sus grandes ojos verdes. Ella vivía en la naturaleza, entonces ella dijo que sus ojos verdes encajaban a la perfección con sus ojos cafés. Esos eran los colores de los arboles, del bosque. Y ella lo miro con mucha admiración. Ella dijo que amaba al hombre en el que se había convertido y la estrella de rock and roll que el era ahora. De hecho, el siempre había querido ser una estrella de rock. El maquillo mucho mas sus ojos que antes y peinaba el cabello hacia atrás como su padre lo hacia. Ella estaba bajo el hechizo del estilo rock and roll glamoroso. De hecho, ella se había enamorado completamente de el otra vez.

Durante las celebraciones de Abril, ella se unió a la banda durante su primer gran tour Europeo. Y esa noche en el hotel, el beso de buenas noches fue largo. La mano de Liam se deslizo bajo su blusa, demorándose en el pecho. El sintió deseo más fuerte que otras veces y sin pensarlo mucho más, el uso la cama King size. Cuando el dudo, ella lo guio, y lo que el no sabia, ella se lo enseño. Instintivamente, el sabia como tomar ventaja de su piercing de la lengua, algo que ella nunca había intentado antes. Y si ella no tenia un piercing, también podía hacer buen uso de ella y cuidar bien de el, algo que tampoco había intentado antes. Su relación había pasado a un nivel más alto y Anaïs se había reconciliado con el sexo. Pero todo era diferente con Liam. El la amaba y eso lo cambiaba todo. El la sostenía todo el tiempo, la besaba y le decía que la amaba. El nunca era vulgar. El era demasiado romántico para eso. El se había tatuado, estrellas en su abdomen, de lado derecho. Siete estrellas acomodadas formando una media luna. El nunca pedía por sexo, o lo hacia muy rara vez. Eso pasaba de acuerdo a sus ánimos y si uno de ellos no quería no era tan serio. Muy seguido Liam estaba cansado cuando trabajaba varios días por promoción y conciertos. Anaïs siempre le había dicho a el que nunca tenia que sentirse obligado a pedirle lo que quería. A ella le gustaba cuidar de el en toda la extensión de la palabra. Y a veces el se acercaba a ella y tomaba su mano, la cual ponía sobre sus tatuajes y deslizándola hacia abajo el le preguntaba muy suavemente si ella quería llevarlo lejos a las estrellas... Era su propia expresión. Y era algo que a ella realmente le gustaba con el. Su delicadez.

Pero su relación no era tan perfecta como parecía. Muy rápido, Anaïs había tenido que mantener seguro el hecho de que su historia de amor permaneciera siendo un secreto, a causa del éxito de la banda y el afán de la gente de prensa de encontrar chismes hoy en día. Liam quería proteger su vida privada pero ella pensaba que quizá el quería esconder su existencia de los fans, temiendo que eso dañara el éxito de la banda. Anaïs también tenía que organizar sus horarios entre sus mangas, Liam, su padre y sus amigos. Y de acuerdo a Liam, el era ahora su prioridad. El quería que ella siempre estuviera disponible cuando el la buscara. Y cuando la hacia estar disponible, entonces ella requería ser su prioridad, pero siempre había entrevistas, fans, shows de televisión, citas de ultimo minuto las cuales quedaban en el poco tiempo que tenia para estar con el.
Ambos eran adolescentes impacientes y echados a perder. Ellos no eran caprichosos pero estaban acostumbrados a tener lo que ellos querían. Y cuando no podían tenerlo, eso terminaba en drama. En el mejor de los casos, era necesario soportar de ambos sus estados de ánimo. En el peor de los casos Anaïs dejaba el lugar, amenazando con terminar con Liam en pleno tour, lo que dejaba una ola de pánico sobre la banda que nunca sabia en que estado de animo iban a encontrar a su cantante- Pero cuando todo era sobre trabajo, cuando el tenia que cantar, mostrarse o realizar un concierto, Liam siempre estaba ahí. Y el esperaba que Anaïs entendiera eso, que era su mayor prioridad. El había soñado demasiado con eso. El había soñado eso con ella, con las Spiders, en su pequeña cochera de Magdeburgo. Ella ni siquiera dibujaba sus libros enfrente del público. Ella podía dibujar en lugares no específicos. Pero el, el no podía decepcionara las fans. El sabía que ella entendería. Es por eso que el la amaba demasiado. Porque siempre lo entendía. Casi tan bien como Théo. Pero cuando ellos peleaban, siempre era violento y uno provocaba al otro. El le dijo que si no podía entender eso, ella podía irse. Ella dijo que estaba bien, que se iría, pero que si el dejaba que se fuera, ella podría jamás volver. Lejos de estar asustado, el contesto que seria mejor que ella jamás volviera, porque sus guardaespaldas de seguridad no la dejarían entrar de todas formas.

Muy seguido, ella no iba muy lejos porque su servicio de seguridad no la dejaba irse del hotel. Ella no tenia la idea de irse sin avisarle a Aliz o Helström. Ella casi siempre terminaba en el cuarto de Gun o Gregor, y cuando se encontraba con Liam de nuevo, ella se rendía e iba a abrazarlo fuertemente. Ella se rendía primero porque tenia ese mal sentimiento muy adentro de ella misma. Ese miedo de estar sola y especialmente el miedo de no ser amada nunca más.

Ella puso el libro sobre sus rodillas, sobre el vestido de lana a rayas que Liam había tejido para ella. Era un hecho, a veces sus vidas eran difíciles. A veces Liam era difícil de vivir. Y a ella le gustaba creer que era la única que lo soportaba. Al mismo tiempo, el era tan maravilloso, Ella lo admiraba como artista, como hombre, como cantante… My Dios! Ella debía detener el curso de sus pensamientos románticos estúpidos y regresar a Tennessee, y a al historia de Myriam, Mark y el barman del bar de ese hotel en Tokio.

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L'Etage Interdit 4 "Anaïs Paris" / Español
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